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LUCHA


Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tu has hecho
lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti
mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de
las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu
suerte, enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado de
tus actos y prueba que tu siempre
has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni
se lo cargues a otro, acéptate ahora o
seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es
bueno para comenzar y que ninguno
es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente
es tu pasado así como la causa de tu
futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones, de quien
vivirá a pesar de todo, piensa menos en
tus problemas y más en tu trabajo y tus
problemas sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande de los
obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tu
mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte,
porque la suerte es: el pretexto de los fracasados.


Pablo Neruda

BELLA


BELLA,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.

Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.

Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.

Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.

Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.

Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.

Bella,
no hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.

Bella, mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío, bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre,
eres mía, mi bella,
siempre.

LA CANCION DESESPERADA


Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.

Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!

Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!

En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.

Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio!

Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.

Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!

En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!

Hice retroceder la muralla de sombra,
anduve más allá del deseo y del acto.

Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.

Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.

Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.

Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!

Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.

Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.

Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.

Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.

Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.

Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!

Oh, sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron!

De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste.
De pie como un marino en la proa de un barco.

Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.

Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!

Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.

El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.

Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.

Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.

Es la hora de partir. Oh abandonado!

"Poetry" -- By Pablo Neruda,


And something started in my soul, fever or forgotten wings, and I made my own way, deciphering that fire, and I wrote the first faint line, faint, without substance, pure nonsense, pure wisdom of someone who knows nothing, and I suddenly saw the heavens unfastened and open....






Tonight I Write The Saddest Lines by Pablo Neruda






Il Postino, Tonight I Write The Saddest Lines - Pablo Neruda


Title: Il Postino, Tonight I Write The Saddest Lines
Author: Pablo Neruda
Description: Il Postino (movie on Neruda

Morre lentamente(Pablo Neruda)






morre lentamente(Pablo Neruda) -


Title: morre lentamente(Pablo Neruda)
Description: music by Era-Divano

I like you calm, as if you were absent


I like you calm, as if you were absent, and you hear me far-off,

and my voice does not touch you.


It seems that your eyelids have taken to flying: it seems that a kiss has sealed up your mouth.


Since all these things are filled with my spirit, you come from things, filled with my spirit. You appear as my soul, as the butterfly’s dreaming, and you appear as Sadness’s word.


I like you calm, as if you were distant, you are a moaning, a butterfly’s cooing. You hear me far-off, my voice does not reach you.

Let me be calmed, then, calmed by your silence. Let me commune, then, commune with your silence, clear as a light, and pure as a ring.

You are like night, calmed, constellated.

Your silence is star-like, as distant, as true.

I like you calm, as if you were absent: distant and saddened, as if you were dead.


One word at that moment, a smile, is sufficient. And I thrill, then, I thrill: that it cannot be so.


PABLO NERUDA


I like you calm, as if you were absent - Pablo Neruda

Title: I like you calm, as if you were absent
Author: Pablo Neruda

SONNET LXXXI



Sonnet LXXXI


And now you're mine.

Rest with your dream in my dream.

Love and pain and work should all sleep, now.

The night turns on its invisible wheels, and you are pure beside me as a sleeping amber.

No one else, Love, will sleep in my dreams.

You will go, we will go together, over the waters of time.

No one else will travel through the shadows with me, only you, evergreen, ever sun, ever moon.


Your hands have already opened their delicate fists and let their soft drifting signs drop away; your eyes closed like two gray wings, and I move after, following the folding water you carry, that carries me away.

The night, the world, the wind spin out their destiny. Without you, I am your dream, only that, and that is all.




Title: Sonnet LXXXI by Pablo Neruda
Author: pablo neruda
Description: Sonnet LXXXI written by Pablo Neruda, Narrated by Julia Roberts and Andy Garcia.

MORNING XXVII by pablo neruda


Morning XXVII


Naked, you are simple as one of your hands, smooth, earthy, small, transparent, round: you

have moon-lines, apple-pathways: naked, you are slender as a naked grain of wheat.


Naked, you are blue as a night in Cuba; you have vines and stars in your hair; naked you are spacious and yellow as summer in a golden church.

Naked, you are tiny as one of your nails - curved, subtle, rosy, till the day is born and you withdraw to the underground world, as if down a long tunnel of clothing and of chores: your clear light dims, gets dressed - drops its leaves - and becomes a naked hand again. --


Pablo Neruda






morning xxvii - pablo neruda

If you forget me by Pablo Neruda


If You Forget Me
I want you to know one thing.

You know how this is: if I look at the crystal moon, at the red branch of the slow autumn at my window, if I touch near the fire the impalpable ash or the wrinkled body of the log, everything carries me to you, as if everything that exists, aromas, light, metals, were little boats that sail toward those isles of yours that wait for me.

Well, now, if little by little you stop loving me I shall stop loving you little by little. If suddenly you forget me do not look for me, for I shall already have forgotten you.

If you think it long and mad, the wind of banners that passes through my life, and you decide to leave me at the shore of the heart where I have roots, remember that on that day, at that hour, I shall lift my arms and my roots will set off to seek another land.

But if each day, each hour, you feel that you are destined for me with implacable sweetness, if each day a flower climbs up to your lips to seek me, ah my love, ah my own, in me all that fire is repeated, in me nothing is extinguished or forgotten, my love feeds on your love, beloved, and as long as you live it will be in your arms without leaving mine.


Pablo Neruda...




if you forget me - Pablo Neruda

Title: if you forget me
Author: Pablo Neruda
Description: read by Madonna

La oreja de van gogh: soneto XLIV, pablo neruda (2004)




ME GUSTAS CUANDO CALLAS





"Me gustas cuando callas" - Pablo Neruda

AUN NO ESTOY PREPARADO...


Aún no estoy preparado para perderte...
No estoy preparado para que me dejes solo.
Aún no estoy preparado para crecer
y aceptar que es natural,
para reconocer que todo
tiene un principio y tiene un final.


Aún no estoy preparado para no tenerte
y sólo recordarte...
Aún no estoy preparado para no poder oírte
o no poder hablarte,
no estoy preparado para que no me abraces
y para no poder abrazarte.


Aún te necesito
y aún no estoy preparado para caminar
por el mundo preguntándome ¿por qué?
No estoy preparado hoy ni nunca lo estaré.


Te necesito.





ESCUCHALO AQUI..



MARIPOSA DE OTOÑO


LA mariposa volotea
y arde —con el sol— a veces.

Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.

Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.

Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.

Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.

Se va la mano que te induce.
Se va o perece.

Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.

El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.

Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.

Su lengua tibia me rodea.
También me dice: —Te parece.

La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece.


Pablo Neruda

EL AMOR




Pequeña
rosa,
rosa pequeña,
a veces,
diminuta y desnuda,
parece
que en una mano mía
cabes,
que así voy a cerrarte
y a llevarte a mi boca,
pero
de pronto
mis pies tocan tus pies y mi boca tus labios,
has crecido,
suben tus hombros como dos colinas,
tus pechos se pasean por mi pecho,
mi brazo alcanza apenas a rodear la delgada
línea de luna nueva que tiene tu cintura:
en el amor como agua de mar te has desatado:
mido apenas los ojos más extensos del cielo
y me inclino a tu boca para besar la tierra.




P.NERUDA

POEMA 20


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo

PABLO NERUDA